Crema facial calmante y regenerativa que hidrata en profundidad y reduce la sensibilidad cutánea. Con tremella y lúpulo, ayuda a restaurar el equilibrio de la piel, dejándola más suave, flexible y confortable.
Cuando la piel se sensibiliza, no solo reacciona.
Pierde su capacidad de autorregularse.
Paz en Flor está formulada para acompañar ese proceso, ayudando a restaurar calma y equilibrio desde la hidratación y la reparación.
La tremella, un hongo con alta capacidad de retención de agua, aporta una hidratación profunda que mejora la elasticidad y suavidad de la piel. En paralelo, el lúpulo —a través de activos neurocalmantes— contribuye a reducir la reactividad y la sensación de incomodidad.
El pantenol refuerza la regeneración cutánea, mientras la manteca de karité y los aceites vegetales nutren y protegen la barrera sin sobrecargar.
La piel se siente más contenida, menos reactiva y visiblemente más equilibrada.
Una crema pensada para cuando la piel necesita volver a su centro.